Archive for August, 2007

Cuando el momento llega: la respiración antes del sexo

Friday, August 31st, 2007

La respiración es sin duda alguna una de las formas más simples -pero olvidadas- de mejorar el sexo, pues posee una importancia, obviamente, vital durante la práctica del mismo.

Y es que, maestros en sexo tántrico o los yoguis, por ejemplo, siempre lo han sabido. No obstante, el principio siempr es sencillo, dado que nuestro estado tanto emocional como físico en sí, guardan relación con nuestro modo de respirar.

Un buen consejo, podría ser, por ejemplo, llevar a cabo un sencillo ejercicio de respiración con nuestra pareja antes del sexo, algo que irá muy bien para nosotros mismos, y luego para estar mucho más centrados.

Eso sí, la falta de tiempo físico impiden que se practique un sexo tranquilo, sosegado… sin prisas. De hecho, muchas son las personas que tienden a hacer el amor por la noche, cuando están cansados. En este caso, no habrá problemas: prepararse un par de minutos, permitirá hacerlo de forma más atenta, y placentera.

Cómo realizar la respiración

Podemos sentarnos con las piernas cruzadas, frente a frente, totalmente desnudos, mirando a nuestra pareja (o, ¿por qué no?, nuevo o pasajero acompañante en estas lindes), la cogeremos de las manos, o poniendo nuestras manos sobre el corazón del otro.

Si sientes, propiamente, que el corazón (y nunca mejor dicho) se te va a salir del pecho, ralentízala, haciendo que sea más suave, más profunda, imaginando, por ejemplo, que vuestra respiración os conecta mutuamente.

El tiempo adecuado para realizar este ejercicio pueden ser unos cómodos 2 minutos.

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¿Buscas empleo?: Hazte sustituto…

Thursday, August 30th, 2007

Petra Boynton, psicóloga especialista en sexo y relaciones de pareja, ha escrito recientemente un interesante artículo sobre los denominados “sustitutos” para el sexo, práctica polémica en la que se contrata los servicios de alguien para que “ayude” en la terapia a seguir en distintos desórdenes sexuales. Gracias a este artículo conocemos algo más sobre este método, pues lo pone de nuevo en la palestra de asuntos a debatir.

Las terapias para resolver problemas sexuales comienzan, normalmente, con la intervención del terapeuta trabajando con la pareja afectada hasta conseguir que hablen sobre el problema existente, indagando sobre lo que va mal, y después preguntandoles sobre como mejorarían la relación y la comunicación entre ellos.
Así se intenta un acercamiento entre los dos, pues muchos de los problemas sexuales suelen derivar de la ansiedad, de expectativas frustradas, de responsabilidades no asumidas, más que de simples problemas físicos de los órganos sexuales.

Estos problemas sexuales incluyen problemas de erección, vaginismo, anorgasmia o pérdida de deseo sexual.

Problemas sexuales

Más tarde la terapia suele proseguir pidiendo a la pareja que no mantengan relaciones sexuales y que sólo se concentren en disfrutar del contacto íntimo. Esto elimina tensión y reduce la ansiedad. Una vez que la pareja comienza a sentirse más compenetrada, la terapia se centra en ir introduciendo actividades, tales como ejercicios para que la pareja realice en casa.

Además, el terapeuta les proporcionará nuevas formas de comunicarse y aprender a entender al otro en el terreno sexual.

Pero como puede observarse, esta terapia está centrada en parejas, así que no es válida para quien tiene problemas sexuales que le impiden relacionarse normalmente y encontrar pareja. Surge entonces la opción del “sustituto”, esto es, alguien que es contratado por el terapeuta para que practique los ejercicios sexuales con el paciente.

Este pionero sistema en el Reino Unido fue introducido por el ya retirado terapeuta Dr. Martin Cole, controvertida figura en los años 60 y 70 por defender puntos de vista radicales en cuanto a libertad sexual. Su clínica proporcionaba, además de otros tratamientos, terapias sexuales que utilizaban a estos “sustitutos”. Su importancia fue tal que incluso llegó a conseguir dinero público para subvencionarlo.

Pero esta técnica es poco utilizada hoy en día, sobre todo por la dificultad de encontrar “trabajadores” competentes y responsables para este puesto y con buenas referencias. De todas formas, en cuanto a esta peculiar terapia sí que se ha llegado a la conclusión de que sólo es efectiva en casos determinados, como, por ejemplo, en casos de vaginismo.

Por ello el uso de estos “sustitutos” no ha recibido demasiada atención por parte de los investigadores y está poco regulada, lo que supone que no esté aún claro si resulta o no realmente efectiva introducirlo como parte de las terapias sexuales.

Sexo sucio (con matices)

Tuesday, August 28th, 2007

En una de las geniales películas de Woody Allen (lo siento, no recuerdo en cuál), decían que cuando el sexo es sucio es mucho más divertido.

Estoy de acuerdo pero, como siempre, con matices.

Hay que mantener ciertas condiciones de higiene, aunque éstas sean mínimas. Verbigracia. Que, cuando nuestra ropa interior desaparezca con esa sutileza que sólo puede encontrarse en este tipo de encuentros, no salga una bandada de murciélagos volando de ella como en las pelis de Indiana Jones cuando entra a una cueva.

Una cosa es la obsesión por el cuidado corporal, estúpida como todas las obsesiones, otra cosa el abandono absoluto de nuestro cuerpo.

Ni lo uno, ni lo otro, como decía Aristóteles que, de esto sabía un poco (no me refiero al sexo, que lo mismo también, sino a la vida en general), “la virtud se encuentra en el justo término medio”.

Mantengamos nuestro césped (espero que se capete la sutil metáfora) más o menos bien cuidado, libre de malas hierbas y así (y aquí viene otro símil, hoy me encuentro poético, qué se le va a hacer), igual que cuando comemos pescado no nos gusta encontrarnos espinas, la sensación será la misma cuando nos devoremos mutuamente presas de la pasión.

O sea que, sexo sucio, sí, pero sin pasarse. Que una cosa son los sudores propios de esta maravillosa actividad y otra cosa es la suciedad entendida en su más estricta definición, que nada tendría que ver con el sexo aunque, desafortunadamente, de todo hay en la viña del Señor.

 

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Lo que no une la paz… lo une la pornografía

Friday, August 24th, 2007

Es ciertamente curioso, pero parece que, al menos lo que no une la paz, la vida normal y diaria, lo hace la pornografía. Y es que esto es lo que puede desprenderse de las informaciones diversas que desde Oriente Próximo nos llegan, pues al parecer las páginas web porno israelíes están atrayendo cada vez más las visitas de los árabes, rondando entre el 2 y el 10% del total.

Así lo pone de relieve la edición electrónica del diario Yediot Aharonot , que informa de que operadores de numerosos sitios porno israelíes en internet son visitados con asiduidad por navegantes de Arabia Saudí, Túnez, Jordania, Egipto y los territorios palestinos.

El vídeo más visitado entre los árabes, Code name: Deep investigation, es una parodia que trata “del caso Vanunu (el presunto espía nuclear israelí) con agentes que investigan el caso empleando sus dotes eróticas”, ha señalado Nir Shahar, que regenta la página porno israelí Ratuv (húmedo, en hebreo).

Una nota, eso sí, positiva dentro del propio conflicto árabe-israelí. Un conflicto que dura décadas y que ha supuesto la pérdida de miles de vidas.

Hablar en la cama

Wednesday, August 22nd, 2007

Hablar no sólo es una actividad muy recomendable sino que, en función de los complementos circunstanciales, se antoja imprescindible. Y, precisamente, cuando uno de estos complementos, concretamente de lugar, es la cama, hablar (aparte de otros muchos verbos que me vienen a la cabeza) es fundamental.

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Y no me refiero a esa conversación (más bien monólogo) consistente en elucubrar sobre la conveniencia o no de darle una nueva capa de pintura al techo de la habitación (sí, ya, por supuesto, a mí tampoco me ha pasado nunca, sólo es algo que se escucha por ahí), conversación terrible y lamentable, por otra parte, sino a hablar sobre lo que te gusta y lo que no.

Y no es necesario abrir un foro-debate-con charla-coloquio al final del mismo, en plan “pues a mí me gusta esto o lo de más allá”. No. Esas cosas van surgiendo y, a medida que van surgiendo (haciéndolas y recibiéndolas), deben ser tratadas.

Si, verbigracia, encuentras estremecedor que te chupen el lóbulo de la oreja, háblalo porque, aunque te parezca sorprendente, careces del don de la telepatía (es muy posible que tampoco puedas volar pero, por si acaso, no lo intentes… hoy la cosa va de desilusiones, qué le vamos a hacer) y, si permaneces callado, tu oreja se convertirá en un muslo de pollo progresiva e inexorablemente, mientras tú te retuerces de sufrimiento ante semejante tortura.

Así que, habla, está en tu mano o, mejor dicho, en tu boca pero, por favor, entiende que la cama no es el mejor lugar del mundo para guardar secretos. Para eso ya están las tumbas.

Filosofía del sexo, por Alan Soble

Monday, August 20th, 2007

Alan Soble, filósofo americano, publicó en julio de este 2007, la quinta edición de su libro “La filosofia del sexo5ª edicion filosofia sexo, en el que habla del sexo no sólo en términos biológicos y reproductivos, sino dando especial relevancia a la importancia que puede tener en nuestro pensamiento y en el de grandes filósofos de distintas épocas.

Alan Soble, fundador de la Sociedad para la filosofía del sexo y del amor, opina que el sexo constituye un papel importante en la vida del hombre, y distingue claramente entre “sexo normal” y su opuesto, lo que él denomina “sexo pervertido”.

Según este pensador Kant, San Agustín o Sigmund Freud, éste último sólo en algunas ocasiones, eran pesimistas en cuanto al tema sexual, pues no veían los beneficios que produce en las personas que lo practican. Otros han sido más optimistas al respecto, como Irving Singer, y han defendido que la sexualidad es un mecanismo natural que une a las personas, y no sólo sexualmente hablando.

Otra opinión es la de Santo Tomás de Aquino, teólogo medieval, que opinaba que cualquier acto sexual que no vaya dirigido a la procreación es artificial. Por su parte, Thomas Nagel, filósofo contemporáneo, opina, sin embargo, que cualquier acto sexual que suponga el mutuo reconocimiento de la estimulación de los participantes es psicologicamente natural, incluso si no busca la procreación.

Otro asunto que trata “Filosofía del sexo” es la cuestión del consentimiento. Por ejemplo, alguno dicen que el sexo ocasional es inmoral, pues no está conectado con el amor sino motivado por la lujuria y en el que se trata al otro como un objeto. Otros, sin embargo, argumentan que el consentimiento en sí mismo ya califica al sexo entre adultos como un acto moral.

Alan Soble espera que el libro consiga que los lectores se abran a nuevas y diferentes maneras de pensar. Muchas de las ideas que contiene provienen de los más grandes filósofos de todos los tiempos. El objetivo principal que persigue es que los seres humanos disfrutemos de la vida y estemos activos mentalmente.

Aparte de los libros que ha publicado, este autor ha dado conferencias basadas en sus investigaciones a lo largo de todo su país. Y esto le ha servido para determinar que la mayor parte de los que asisten a sus clases y conferencias son menores de treinta años. Y es que su investigación impacta más a la gente joven, pues la de mayor edad, aunque disfruta discutiendo sobre el tema, tiene otras cosas más importantes en que pensar. Según las palabras del propio Alan Soble, intenta que los jóvenes conozcan a todos estos grandísimos pensadores mientras se desarrollan emocional e intelectualmente.

Vía: Medicalnewstoday.com

La falta de deseo sexual

Saturday, August 18th, 2007

Ya en esta semana, conocimos algunos consejos para poder aumentar tanto el goce sexual propio como el de la pareja. No obstante, hoy nos ocuparemos acerca de uno de los problemas a los que, en un determinado momento, se podría enfrentar la pareja y que, esto hay que tenerlo muy claro, no deberá ser tomado como un “problema grave”.

No en vano, en algún que otro momento la sensación de deseo será mayor o menor, dependiendo sobre todo de las circunstancias de la vida en ese preciso instante.

Y es que en él influirían cosas tan simples como el trabajo, el estrés o la ansiedad tanto ocasionadas por éste como por problemas diversos que cada cual entienda como importantes y serios, u otras actividades diversas. Sin embargo, el deseo podría aumentar cuando una persona se encuentre en compañía de una persona que le atraiga bastante, o pueda tener un encuentro sexual realmente excitante.

En estos casos, y cuando tengamos bajo el deseo sexual, o éste se encuentre inhibido, lo podríamos encontrar cuando las personas no desean nunca masturbarse, ni practicar relaciones sexuales… o incluso no poseen ningún tipo de necesidad sexual.

Empero, y aunque a veces este problema podría tener un origen orgánico, en la mayoría de las ocasiones es únicamente psicológico, claramente relacionado con estados depresivos, de estrés, de ansiedad, falta de confianza en sí mismo, y un largo número de causas cuya solución pueden llegar a ser sencillas.

Eso sí, se ha de recomendar que, cuando atisbemos un mayor índice de falta de deseo sexual, y que éste se perpetúe en el tiempo, no nos alarmemos, y acudamos a un especialista.

Él nos ayudará a conocer cuál sería la principal causa del problema, y a colaborar con nosotros para que, como antes, volvamos a tener las mismas necesidades sexuales que siempre.

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¿Quiere otra buena razón para tener sexo? Alarga la… vida

Friday, August 17th, 2007

Un estudio reciente nos ha dado otra razón para esgrimir a la hora de tener relaciones sexuales. Según esta investigación los hombres que tienen tres o más orgasmos a la semana son un 50% menos propensos a morir de enfermedades coronarias.

Estos descubrimientos sugieren que el sexo puede ser utilizado para prevenir ataques al corazón y apoplejías. Esto se debe, dicen los médicos, a que el sexo equivale a la actividad física que se recomienda para no sufrir estos males. Con unos 20 minutos de ejercicio, tres veces por semana, uno se beneficia mucho. Y el sexo lleva ese tiempo, y es un buen ejercicio, especialmente para el corazón.

El estudio fue realizado por investigadores de la Universidad de Bristol y de la Universidad Real de Belfast. Se investigó durante 10 años a 2500 hombres de edades de entre 45 y 59 años.

“La relación descubierta entre la frecuencia de las relaciones sexuales y la mortalidad es de un considerable interés público”, dijo Shah Ebrahim, uno de los autores del estudio que fue presentado en el Cuarto Congreso Mundial de Apoplejía.

Vía | Psychology Today

Consejos para despertar tu vida sexual

Thursday, August 16th, 2007

Si tras años de relación sientes que el sexo se ha vuelto monótono, aburrido, que ya ni te apetece y buscas excusas para hacer otras cosas en su lugar, o que tu pareja prefiere jugar con el mando de la tele a jugar contigo, es hora de que tomes medidas y vuelvas a descubrir la diosa sexual que vive dentro de ti.

Juegos amorosos

Aylya Wolfe, fundadora de EroticNymph.com , nos ofrece una serie de consejos sobre como revitalizar nuestra vida sexual:

1.- Cómprate un juguete erótico: Sorprende a tu pareja en tu próximo encuentro amoroso blandiendo un consolador, o un vibrador, que no espera ver aparecer.

2.- Alquila una película para adultos: Si te no sientes cómoda alquilándola en el video club de tu barrio, acude a las que puedes alquilar a través de internet.

3.- No uses ropa interior tradicional, usa prendas de látex: El látex resulta atrevido y excitante. ¡Reta a tu pareja y demuéstrale que puedes ser perversa!, dice Aylya Wolfe.

4.- Estimúlate: Tras un día duro cuesta conseguir el humor necesario para meterse en situación, por lo que puedes acudir al uso de un gel estimulante. Verás que el resultado es fantástico y que incluso puede ayudarte a conseguir los mejores orgasmos que jamás hayas experimentado.

5.- Escribe un relato erótico: Escribe nada más levantarte los sueños que hayas tenido, aunque sólo sean detalles o sensaciones lo que recuerdes. Si no consigues recordar nada de nada, simplemente inventa unos personajes y hazles vivir fantasías salvajes. Luego asegúrate de dejar el relato en algún sitio donde tu pareja lo encuentre fácilmente.

6.- Vuelve al instituto: Airea tu viejo uniforme escolar, o cómprate uno. No te pongas ropa interior y cambia los calcetines por medias hasta la mitad del muslo. Vístete así mientras paseas por la casa, conseguirás que tu pareja no pueda dejar de mirarte.

7.- Cómprale a él un juguete erótico: Verlo masturbarse puede resultar tremendamente estimulante para ambos, así que no tengas reparo alguno. Además, el hombre adquiere mayor control de la erección si se masturba con bastante frecuencia.

8.- Toma el control: Quítale la ropa y átalo a una silla o a la cama. Hazle lo que tu quieras: desnúdate ante él, juguetea con tu lengua por todo su cuerpo… haz de todo, menos aquello que él te pida. Que sepa que eres tu la que manda en ese momento y que él está a tu merced. En próximas ocasiones podeís intercambiar los papeles.

9.- Tómate la noche libre: Enciende velas perfumadas y sorpréndelo en la puerta llevando tan solo un collar de perlas y dos copas de champagne. Pasen la tarde desnudos comiendo ostras y chocolate con fresas, y bebiendo vino o champagne. ¡Llena la noche de afrodisíacos!.

10.- Deja atrás la timidez: Vive tus fantasías y atrévete a realizar tus deseos más inconfesables. Si piensas que será él el que no consentirá en probar cosas nuevas, inténtalo al menos, que igual te sorprende.

Profesiones con gancho: camarero

Wednesday, August 15th, 2007

Existen determinadas profesiones que, para el viejo juego de la seducción, resultan más apropiadas que otras. No se trata de una cuestión que siga al sempiterno “¿a qué te dedicas?” sino, más bien, algo intrínseco a la propia profesión, algo atrayente, ése “yo qué sé” y “qué sé yo” que impide apartar la vista de alguien, eso que los franceses llaman charme, porque este tipo de cosas siempre suenan mejor en el idioma de Baudelaire.

Es el caso de la profesión que hoy nos ocupa: camarero. Pero no me refiero al camarero que le sirve el té a las abuelitas, sino al de discoteca, pub, bar de copas, tugurio o antro infecto que, independientemente de la categoría a la que pertenezca, goza de un gancho que el que trabaja con las abuelitas, para su suerte o desgracia, no tiene.

El camarero de pata negra, el que tiene gancho (entiéndase el término “camarero” en su género neutro, válido tanto para ellas como para ellos), es el centro de atención del lugar, lo quiera o no, es inevitable y va con el cargo.

Cualquier persona que se encuentre en el local, salvo que sea de los de la cofradía del puño cerrado, de ésos a los que cuando llega la cuenta siempre les pilla mirando para otro lado (que, haberlos, haylos y, desgraciadamente, a patadas), más tarde o más temprano, ha de entablar conversación con el camarero, sea para una mera transacción comercial, aséptica y nada seductora, sea para formular la pregunta que a todo camarero le han hecho en algún momento de su vida… ¿a qué hora sales?

Y esta pregunta que, este humilde servidor que también fue camarero hace ya muchos años, más de 15, aunque parezca que fuese ayer, también escuchó, no se realiza por mor del atractivo físico del mismo (por mucho que duela el orgullo, hay que admitirlo), sino única y exclusivamente debido a la profesión que uno ostenta.

Y este charme inherente a la profesión, tan indudable como real, es lo que a uno le hace plantearse si, esa misma muchacha que nos preguntó a qué hora terminábamos de trabajar, lo hubiera hecho si hubiéramos sido uno más de la discoteca. Y, la respuesta, tan triste como categórica (y el orgullo vuelve a doler aquí), es un NO tan grande como la Catedral de Burgos.

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