Hacer el amor después de un tiempo prolongado (III)

Anteriormente, explicábamos que las causas de abstinencia sexual son variadas y que hacer el amor después de un tiempo prolongado es posible si abordamos la situación con dedicación, esmero y hacemos las cosas bien para que todo funcione bien en nuestra próxima relación sexual.

pareja1

Ya comentamos algunos factores, como la edad o una ruptura sentimental o sexual reciente, que pueden ser causa de la abstinencia prolongada. Otro factor suele ser la aparición de un bebé.

Las transformaciones de la mujer durante la maternidad pueden tener diferentes efectos que influyen de un modo diferente para unos que para otros.

pareja2

.

A saber: la renovación de la líbido para ella o una verdadera reticencia frente a la “futura madre” para él. En todos los casos, un período de abstinencia de tres meses –tras el alumbramiento- es bastante normal. Luego, hay que retomar la actividad sexual como siempre. Aunque muchas veces cueste un poco porque la energía de la líbido de la mujer estará más focalizada en el nuevo hijo.

Habrá que volver a erotizar la pareja. La mayoría de las veces, la ternura y el sentimiento lo logran con facilidad. Pero Eros continúa allí. La clave para ella será volver a tomar una postura de seducción y volver a mirar a su hombre como un amante y no como el padre de su hijo. En cuanto a él, tendrá que tener muchísima paciencia con su mujer y el máximo de dulzura. Con frecuencia, la joven madre está extenuada psíquicamente. Entre la paciencia y la dulzura masculina y la predisposición femenina a retomar el acto sexual lograrán el objetivo.

pareja3

Por último, hablaremos sobre otro factor de abstinencia común que suele ser la rutina o el aburrimiento en la pareja.

La pasión de los comienzos se ha debilitado y el deseo natural de arrojarse el uno en brazos del otro ha desaparecido. El acto sexual se va tornando, poco a poco, menos gratificante hasta que la pareja se deja vencer por el “adormecimiento”.

Volver a encender la llama es simple. Sólo hay que comenzar por redescubrirse mutuamente. Fliltear e iniciar juegos de seducción como en los comienzos. Una sexualidad plena requiere consagrarle el tiempo necesario al acto amoroso. Esto es primordial. Hay que cuidar el contexto de la pareja. Salir a cenar con romanticismo a un restaurante, ir al cine, irse un fin de semana juntos los dos afuera,.. En fin, pequeños trucos para volver a estar unidos y encender la pasión volcánica.

Hay que meterse en la cabeza que no se trata de imponerse una meta a cumplir. Hay que entregarse, simplemente, al placer de sentir. El resto vendrá solo. 

Vía |

Foto 1: Flickr, Foto 2: Flickr, Foto 3: Flickr

Hacer el amor después de un tiempo prolongado (II)

Tal como veníamos explicando, hacer el amor después de un tiempo prolongado de abstinencia se convierte en un conflicto para muchos. Sin embargo, es imprescindible tener en claro que aunque aparente ser una situación difícil de sobrellevar es sencilla de resolver si seguimos algunas sugerencias para que todo salga bien y podamos disfrutar del placer sexual.

pareja1

Decíamos que uno de los motivos de abstinencia podía ser el de la edad. También sugerimos la posibildad de hacer una consulta a un buen especilista para las personas mayores. Por otro lado, comenzar a acercarse suavemente el uno al otro y comenzar con los preliminares. Hay que privilegiar, nuevamente, un contexto favorable para el coito, donde prime el deseo, las caricias tiernas que motiven todos nuestros filetes nerviosos y sensoriales. Tenemos que permitirnos sentir.

pareja2

Otro motivo frecuente de abstinencia sexual es una ruptura amorosa dolorosa. Las razones para refugiarse en la abstinencia sexual, tras una separación afectiva suelen ser diferentes para los hombres y para las mujeres. Lejos del cliché que hace aparecer a todos los hombres como Casanovas, cazadores furtivos  o coleccionistas de mujeres por una noche, es importante saber que los hombres también sufren.

Una ruptura amorosa puede venir acompañada de una  verdadera  "pena" para el hombre así como de una una pérdida de confianza en sí mismo. Máxime si la ruptura fue producto de una disfrunción sexual por su parte. Las mujeres no son muy simpáticas cuando se encuentran frente a una  eyaculación precoz o cuando el compañero no sabe brindarles placer sexual.

pareja3

Las mujeres que han sido dejadas o engañadas se refugian en la abstinencia porque quedan lastimadas y no desean exponerse, por temor, al terreno sexual demasiado rápido. Si, además, tienen que cuidar a sus hijos descartan el sexo de sus vidas, en primera instancia.

Salir de esta abstinencia demanda, en primer lugar, tomar conciencia de que se trata de una situación de miedo y de que el miedo lleva a alejarse de las relaciones sexuales.

La solución reside en iniciar una nueva relación que nos haga sentir bien, tanto a hombres como a mujeres,  Luego, otra cuestión importante es saber darse el tiempo necesario para flirtear, sin importar que esto parezca fuera de moda. Recordemos que el temor puede generar en el hombre una secreción mayor de adrenalina y este es un agravante para la eyaculación precoz. Y, en el caso de las mujeres, puede acarrear dificultades a la hora de llegar al orgasmo.

En todos estos casos es conveniente evitar fijarse objetivos que nos complicarán la existencia si no llegamos a alcanzarlos. Paso a paso y con paciencia a ver qué logramos cada día, iremos avanzando mucho más rápido.

Vía |

Foto 1: Flickr, Foto 2: Flickr, Foto 3: Flickr,   

Hacer el amor después de un tiempo prolongado (I)

Las razones para no lanzarse a hacer el amor con una pareja son múltiples: la edad, una ruptura amorosa, la llegada de un hijo, la rutina… Volver a encender la llama, después de un período prolongado, no siempre resulta tan sencillo. Pero, no es imposible.

pareja1

Nosotros no estamos, ni todas ni todos, desesperados de deseo en forma permanente. Los períodos de abstinencia sexual suelen ser más frecuentes de lo que se piensa.

La ausencia prolongada de relaciones sexuales es habitual que suceda por diferentes motivos: la edad, la falta de una pareja estable, o bien por una disminución del deseo de los dos miembros de una pareja o de una de las partes.

pareja2

Sean cuales sean los motivos ¡no hay por qué alarmarse! Es sólo que, en ciertas etapas de la vida, necesitamos poner nuestras energías en otro sitio que no es el de la sexualidad. Será necesario volver a dar, nuevamente, un empuje de audacia.

pareja3

pareja4

El sexo forma parte de la vida y de los seres humanos. Sin embargo, la primera causa de abstinencia es la edad. Si hoy está bien visto enamorarse entre los 60 y los 80 años, pareciera ser que no corre lo mismo para hacer el amor. Mantener relaciones sexuales a esa edad pareciera ser aún un tabú.

pareja5

Más allá de los prejuicios sociales, se trata de un tema del físico ya que los hombres padecen problemas de erección y las mujeres de sequedad en la mucosa vaginal.

Para estos casos, cuando el problema es sólo la edad, es recomendable que la pareja visite a un buen sexólogo que puede indicarles  qué es lo mejor para tener una actividad sexual satisfactoria.

 

Vía |

Foto 1: Flickr, Foto 2: Flickr, Foto 3: Flickr, Foto 4: Flickr, Foto 5: Flickr

Preliminares amorosos

Es muy importante entender que los juegos de seducción preliminares amorosos son fundamentales para tener una relación sexual exitosa. Gestos de ternura y de amor otorgan una mayor confianza mutua y una distensión en la pareja a la hora del acto amoroso.

preliminares

Las caricias preliminares tienen un lugar importante en el encuentro sexual. Preparan los cuerpos, enseñándoles a comunicarse al unísono, y aumentan la excitación sexual.

La piel, en su conjunto, es sensible a las caricias aunque muchas de las sensaciones se concentran en las zonas erógenas y, en especial, en los órganos genitales.

Cada uno, en su momento, va a poder concentrar todo su interés en el cuerpo del otro y en sus propias sensaciones. La pareja se aisla del resto del universo, nada les preocupa, sólo se ocuparán de su placer. Cada uno da y recibe. Los compañeros adquieren un ritmo en común. Los órganos sexuales se transforman, por la excitación sexual, en órganos de placer. Para vivir mejor la sexualidad, es fundamental conocer el ciclo de respuesta sexual de la pareja.

A las caricias y besos en el cuerpo le siguen las caricias sexuales, caricias en los pechos y en el sexo.

Cada uno intenta suscitar lo mejor posible la emoción sexual en el otro, ya sea retomando una caricia conocida o probando con una nueva forma de estimulación. Los dedos, la boca, el sexo permiten una gran variedad de caricias. Es un momento en el cual se establece la relajación y la confianza necesarias para el abandono final hasta llegar al orgasmo.

Con las caricias sexuales, tanto el hombre como la mujer tendrán la posibilidad de comprobar el estado de excitación del compañero o de la compañera. La erección masculina y la lubricación femenina son los signos más evidentes.

La excitación sexual tiene como objetivo el deseo de la penetración vaginal o la elección de alguna otra práctica sexual que permita a ambos llegar al orgasmo.

Este momento de excitación intensa no siempre es alcanzado simultáneamente por los dos miembros de la pareja.  Si este fuera el caso, hay que continuar con las caricias preliminares.

La pareja puede elegir dejar que el ritmo de estas caricias se acelere o hacer movimientos más rítmicos y más rápidos hasta alcanzar el orgasmo. Esto puede llevar su tiempo, variar las posiciones, regresar a las caricias.

Una pareja que ya se conoce mucho y muy bien pueden, quizás, reducir este juego preliminar e ir directo a las caricias esenciales tanto para uno como para el otro. Pero, para poder hacerlo así, hay que conocerse muy bien, los cuerpos, las pieles y los sentimientos mutuos deben estar en total comunión ya que si no sería imposible lograrlo.

Vía |

Imagen: Flickr

Aprendamos todo sobre el punto G (2)

El punto G o punto de Gräfenberg se halla situado en la parte anterior de la vagina a 4 o 5 cm. de la vulva. Esta zona, del tamaño de una moneda de 2 euros, tiene la capacidad de reaccionar hinchándose cuando es estimulada con un dedo, con la lengua o con el pene. Mejor aún si el hombre está situado detrás de la mujer en el momento del coito.

puntoG

En ciertas mujeres, el punto G está relacionado con una eyaculación femenina que se produce en el momento del orgasmo. La estimulación de esta zona logra provocar intensas sensaciones y aumentar significativamente el deseo sexual.

Por supuesto, existen variantes de una a otra mujer. La zona está bastante bien individualizada según las mujeres. Para algunas es la parte anterior en su conjunto que es sensible. Para una minoria pareciera que la parte posterior de la vagina es igual de receptiva a los estímulos.

De todos modos, existen muchas mujeres que no son capaces de definir de forma precisa el lugar exacto que estimula en ellas las sensaciones más intensas.

Ahora bien, si una mujer “no siente nada” luego de un intercambio sexual con su pareja, hay algunas cosas que debe saber:

  • La excitación sexual modifica la capacidad de las partes genitales que sienten placer. Los juegos amorosos preliminares son imprescindibles.
  • Ciertas posiciones, como la del hombre que está sobre la mujer, a pocas mujeres le producen sensaciones fuertes. Las zonas sensibles delante de la vagina se encuentran mucho más estimuladas si el hombre está detrás de la mujer o si la mujer “cabalga” al hombre. Existen otras posiciones, por supuesto. Sólo se trata de ir probando hasta descubrir cuál es la posición más indicada para cada pareja.
  • La estimulación simultánea del clítoris refuerza, con frecuencia, el placer del acto sexual.

  • Vía |

    Imagen: Flickr

¿Por qué algunas mujeres experimentan dolor en la relación sexual?

Las mujeres que experimentan dolor durante las relaciones sexuales no están tan solas como creen. Las investigaciones han demostrado que un 15% de las mujeres experimentan dispareunia o dolor genital durante el acto sexual.

dolor

La dispareunia aflige, principalmente, a las mujeres aunque algunos hombres también la padecen.

Recientemente, un nuevo estudio ha descubierto que las mujeres que informan que sufren relaciones sexuales dolorosas han provocado, mas facilmente, redes de dolor de lo que lo hacen otras mujeres. Esto sugiere que la dispareunia debe ser considerada y reclasificada como un trastorno del dolor y no como una disfunción sexual.

Las conclusiones con respecto a este tema, que ya han sido publicadas en The Journal of Sexual Medicine, están basadas en investigaciones realizadas con dos grupos de mujeres: aquellas que padecen de dispareunia y en las otras que no.

Se pidió que recordaran una lista de palabras que fueron divididas en cuatro categorías: palabras relacionadas con las relaciones sexuales, palabras realacionadas con el dolor, palabras agradables no relacionados con relaciones sexuales y palabras desagradables no relacionadas con el dolor.

En los dos grupos, las mujeres recordaban mejor las palabras de sexo que las palabras de dolor. Sin embargo, las mujeres que padecían de dispareunia tenían falsos recuerdos con respecto a las palabras de dolor (en particular, recordaron erróneamente las palabras “dolor” y “doloroso” que no estaban en la lista).

Ante el estímulo del dolor, los investigadores llegaron a la conclusión de que las mujeres con dispareunia captan más fácilmente estas palabras y permanecen más tiempo en su memoria.

En síntesis, podría decirse que las mujeres con dispareunia están demasiado atentas a esa idea de dolor y lo vigilan de modo permanente y, de tanto pensar, imaginan que será mucho más doloroso de lo que en realidad es.

Tras las investigaciones, la escuela de pensamiento considera que el tratamiento del dolor sexual debe ser reenfocado. Lea Thaler, de la Universidad de Nevada (Las Vegas) quien dirigió este estudio, expresó que algunos investigadores piensan que reclasificando la dispareunia como un trastorno del dolor permitiría llevar a cabo un tratamiento multidiscilplinario, incluyendo ayuda de sexólogos, ginecólogos, fisioterapeutas y especialistas del dolor.

Thaler afirma que hay esperanza para mujeres que padecen relaciones sexuales dolorosas. “En la terapia cognigtiva se les enseña a las mujeres a adoptar una postura de estar menos alertas al dolor y de intentar no exagerar aún más el padecimiento del dolor. Aprenden, también, a manejar ese dolor cuando aparece. Estas estrategias, acompañadas por otras, lograr reducir con frecuencia el dolor durante el acto sexual”.- opina Thaler.

Vía | Live Cience

Imagen: Flickr

Aprendamos todo sobre el punto G (1)

Descubierto en 1950 por el ginecólogo alemán Ernest Gräfenberg, el punto G no ha dejado de desencadenar pasiones.  Así que ¡basta de prejuicios! Investigadores del placer femenino se han adentrado en el estudio de este territorio recóndito y secreto. Decididos a encontrarlo con exactitud para lograr localizar la zona más orgásmica de las mujeres.

puntog1

Por supuesto que hay infinidad de hombres que, en pleno siglo XXI, aún se preguntan: ¿el punto G existe? ¿el punto G es un mito o una realidad? Y, por supuesto, existen infinidad de mujeres que ni siquiera han tenido la fortuna de conocerlo en toda su vida ni de experimentar el goce orgásmico que el punto G les otorgaría. Y dudan. ¡Adios a las dudas! La respuesta es SI: ¡el punto G, claro que existe! El detalle radica en saber cómo ubicarlo pero, una vez ubicado, ninguna mujer querrá privarse de gozar de este placer y, por otra parte, aumentará su deseo sexual y su amor por la pareja que sea capaz de brindárselo.

puntog

El punto G representa una zona erógena de sensibilidad sublime. Adecuadamente estimulado, permitirá obtener la mayor de las excitaciones sexuales y un inmenso placer, algo difícil de definir en palabras ya que se aprenderá mucho mejor experimentándolo, buscándolo, encontrándolo y sintiéndolo.

Otra de las grandes intrigas reside en la duda vinculada a la existencia o no de una eyaculación femenina. Tema controvertido éste porque varios hombres atinan a preguntarse anonados: ¿e-ya-cu-la-ción femenina? ¿cómo es esto? ¿los únicos que eyaculamos no somos los hombres? Sin embargo, las mujeres que sí conocen el sublime goce del punto G afirmarán muy seguras: ¡no, la eyaculación no es más una cosa de hombres! ¡las mujeres, por supuesto, que eyaculamos!

Cabe dejar bien en claro que la forma de eyacular femenina es algo diferente de la forma de eyaculación masculina. Pero, las mujeres que tienen la dicha de tener un sexo casi perfecto saben, a ciencia cierta, que ellas también eyaculan en el momento del orgasmo. Obviamente, la posibilidad de eyaculación femenina está absolutamente relacionada con el famoso punto G.

Desde Seres Sexuales continuaremos explicando, paso a paso, todos los detalles acerca del punto G para que tanto hombres y mujeres puedan gozar del acto sexual en toda su plenitud.

Imagen 1: Flickr Imagen 2: Flickr

Senos grandes y senos pequeños, los pechos perfectos

El tamaño de los senos, al igual que el intento de hacer todo lo posible por resaltarlos o, por el contrario, de hacer todo lo posible por esconderlos son actitudes extremadamente variables de una cultura a otra y que cambian, con frecuencia, dentro de una misma sociedad.

senosgrandes

Desde sus orígenes, el arte prehistórico da testimonio milenario de las diferencias entre los senos grandes y los senos pequeños o chatos.

senospequeños

Desde hace más de 30.000 años que pueden encontrarse senos grabados en las paredes de las cavernas. Pueden hallarse tanto grabados de senos pequeñitos como de senos muy voluminosos -estos últimos asociados a anchas caderas y a vientres redondos-. Pero, en general, poco y nada sabemos acerca del sentido erótico ni de unos ni de otros.

senos3

Las mujeres griegas de la antiguedad cuidaban sus pechos. Sin embargo, no parecen demasiado erotizadas y las estatuas de la época clásica han conservado imágenes de pechos más bien modestos. Sus representaciones eróticas no muestran ni caricias ni besos en los pechos.

Los romanos se muestran tan indiferentes a los pechos como los griegos. Ovidio en su “Arte de Amar” dice que hay que tapar los pechos chatos y que sólo hay que mostrar pechos perfectos.

Curiosa e increíblemente, fue gracias al Cristianismo que los pechos se volvieron cada vez más y más eróticos hasta nuestros días. A partir de los primeros moralistas de la historia que dijeron: “No hay que permitir, bajo ningún punto de vista, a las mujeres ni descubrir ni exhibir ninguna parte íntima de sus cuerpos” y de la queja de las mujeres, los hombres cambiaron su mirada y –ante lo prohibido para ellos – los senos se tornaron una de las fuentes más importantes del deseo sexual.

Esta revolución sexual favoreció a los pechos, a las mujeres y a los hombres. Actualmente, la mujer logró libertad absoluta y muestra sus senos, sin mayor pudor, a los hombres en beneficio del acto sexual y del placer mutuo.

Pero, lo fundamental que debemos saber es que TO-DAS las mujeres sienten el mismo placer cuando sus senos son acariciados. No importa si se trata de senos pequeños o de senos voluptuosos, en ambos casos el placer que se experimenta es idéntico si la pareja sabe estimularlos bien. El erotismo de los senos es, hoy en día, una de las claves fundamentales para llegar a tener un excelente y satisfactorio acto sexual colmado de placer compartido.

El cine hollywoodense trató de imponer en la pantalla grande los senos voluminosos, con cuerpos esbeltos y deportivos. Pero, no todos los hombres prefieren este estilo de mujer. Existe, también, gran cantidad de hombres que sienten una fuerte atracción por mujeres más menudas o con senos más pequeños y no tan exhuberantes.

¡En fin!  ¡Sólo es cuestión de gustos! Y sobre gustos, afortunadamente, no hay nada escrito. Lo único importante es la elección mutua y saber cómo obtener de los senos el máximo placer.

Vía |

Imágenes 1 y 3: Flickr Imagen 2: Flickr