Archive for April, 2009

Yo te deseo pero tú no tienes ganas ¿Qué hacemos?

Monday, April 27th, 2009

La diferencia del “apetito sexual” en una pareja es algo muy frecuente. ¿Qué hacer cuando uno desea al otro pero el otro no tiene ganas? La receta no es simple pero hablar del tema con sinceridad es primordial. Cuanto más abierto sea el diálogo entre la pareja, más abierta será la sexualidad.

pareja1

La parte que demanda se siente rechazada o rechazado (tanto sea el hombre como la mujer) y es allí cuando se comienza a dudar del sentimiento de la otra parte. Ya no se sabe qué actitud tomar para romper ese círculo vicioso: “Yo deseo pero él (o ella) me rechaza”. Lamentablemente, suele suceder que la parte que demanda no se detiene a pensar demasiado en la otra parte. Sólo se tiende a pensar que lo que le pasa a la otra parte “no es normal” o “que ya no le quiere como antes”.

La parte que siente menos deseo se ve como en la obligación de corresponder a la petición. Para evitar una confrontación se adoptan actitudes para evitar al otro: uno se acuesta más temprano, otro se refugia en el televisor o en el ordenador….  Esa parte actúa de este modo porque se siente responsable de las tensiones en la pareja. El hecho de que sienta menos ganas que la otra parte parece que no es reconocido ni considerado. Allí es cuando comienzan los reproches.

pareja2

Los dos miembros de la pareja son partes involucradas por igual en la situación y el conflicto sexual puede llegar de repente si todo esto no se expresa. Poder hablar libremente para lograr una buena intimidad es esencial para todas las parejas. Una palabra que toque el corazón del otro, que exprese las emociones, los sentimientos que se experimentan.

La intimidad sexual es el mejor momento de comunión de la vida en pareja. Es imprescindible pasar más tiempo juntos para alimentar y reactivar el deseo mutuo.

Vía |

Foto 1: Flickr, Foto 2: Flickr

La fórmula para reactivar el deseo sexual en la pareja

Sunday, April 26th, 2009

Tal como hemos dicho, aún queda bastante por explicar. Existe una hormona llamada oxitocina que, en los comienzos, funciona al máximo y hace que el deseo sexual sea muy intenso. Con el paso del tiempo, el funcionamiento de la oxitocina tiende a disminuir. Pero, es factible reactivar esta hormona para volver a generar un fuerte deseo sexual.

deseo1

Con el paso del tiempo, son varios los factores que pueden generar un descenso de la secreción de oxitocina: los niños, la vida social, los objetivos de terminar la carrera, el exceso de trabajo, el cansancio y muchos más. Y, paralelamente, con la bajada de la oxitocina, bajará también el deseo sexual por nuestro compañero o compañera.

El deseo sexual no es más que una reacción instintiva u hormonal. Además, según explica Lucy Vincent, es una construcción cerebral compleja: “El amor es un juego entre dos cerebros que implica varios ciclos de interrogaciones y de aprobaciones de distintos niveles”.

Cada miembro de la pareja va evolucionando y, por lo tanto, cambiando pero para el otro sigue siendo el mismo “compañero enamorado”. Cuando el compañero se encuentra desfasado o en un proceso de evolución natural, se habla de “cortes del ciclo de interrogación”. Concretamente, el otro no nos da la respuesta que esperamos y no sabemos por qué. Y aquí amenaza la crisis.

deseo2

Es imprescindible saber que para renovar el deseo en la pareja “hay que instalarse de forma positiva en el cerebro del otro y renovar los famosos puntos de atracción”. – explica la especialista.

No podemos impedir el paso del tiempo. Pero sí podemos llevar una vida diferente y consagrarnos, en primer lugar, al otro. ¿La clave? Crear rituales amorosos, fuentes de placer para volver a unir lazos y renovar el vínculo. Hay que luchar para salir de la rutina.

Existen muchas formas de hacer las cosas diferentes para que se noten los cambios. Podemos lograrlo durante una cena, preparando su comida favorita o poniendo algún detalle que sepamos que al otro le encanta. También, en el caso de los hombres, utilizando un traje o la ropa que fuere, sabiendo que a ella le fascina o haciendo algún regalo que sea significativo para el otro.

Los mencionados son simples ejemplos pero de lo que se trata es de recrear una imagen que sea positiva y común a los dos cerebros. La buena música ayuda mucho en estas situaciones porque favorece a crear un ambiente más cálido, sonoro y agradable.

Tenemos que ocuparnos de liberar oxitocina. Tanto el hombre como la mujer somos capaces de “jugar” con la actividad de los neurotrasmisores cerebrales y, esta vez, el juego será a nuestro favor. Servirá para reactivar el deseo sexual disminuido y hacer que vuelva a funcionar al máximo como cuando recién conocimos a nuestra pareja.

Vía |

Foto 1: Flickr, Foto 2: Flickr

Deseo sexual y la fórmula para mantenerlo encendido

Saturday, April 25th, 2009

En una pareja, el amor suele tener altos y bajos y, por ende, el deseo sexual suele verse afectado. ¿Cómo se hace para salir de una crisis y mantener el amor en la cima? Es posible. Lo principal es estar informados acerca de la mecánica biológica de nuestro comportamiento amoroso para preservar el deseo sexual siempre encendido.

deseosexual1

La vida sexual en pareja no siempre es un largo rio sereno. Períodos de mucha pasión suelen ser sucedidos, a veces, por períodos de crisis. “La tentación de pensar que no hemos hecho la elección correcta es grande mientras que, en realidad, es nuestra biología la que manda y no lo sabemos”.- previene la neurobióloga Lucy Vincent, autora de “La Fórmula del Deseo”.

Las parejas suelen pensar en el famoso “amor eterno” pero la vida sexual y la realidad biológica son más terrenales. “La duración del amor está prefijado por un programa cerebral que tiende a favorecer la supervivencia de la especie” – afirma la especialista.

El comportamiento amoroso estaría, en principio, destinado a crear un clima favorable para que los padres permanezcan pendientes del “hijo vulnerable”, al menos, hasta los 3 años. En este período, el hombre y la mujer reaccionan de diferente forma pero, enceguecidos, no pueden ver los defectos ni de uno ni del otro.

La pareja queda amarrada al deseo de un reencuentro sexual que creen que se producirá milagrosamente. Pero, una vez que esta fase termina los dos miembros de la pareja comienzan a desensibilizarse y a abrir los ojos.

Aquí es cuando se producen las crisis. Cada uno, por su lado, comienza a pensar que el otro ha cambiado y que ya no es como era antes. No se dan cuenta de que sólo se trata de un cambio de la actividad neuronal.

deseoseuxal2

“Cuando se le pide a alguien que relate su encuentro sexual satisfactorio o los momentos de placer en pareja, la persona comienza a segregar oxitocina”. –explica Lucy Vincent. Se trata de una hormona que permite hacernos recordar los circuitos asociados a la zona de placer y de hacerle recordar al cerebro el amor que siente por el otro.

Esta hormona funciona al máximo en los primeros tiempos de la relación amorosa, cuando el deseo sexual se encuentra en la cima del placer. Pero, con el paso del tiempo, tiende a disminuir.

Existen formas de reactivar la actividad de la oxitocina, la hormona que nos despertará la pasión y el deseo sexual. Queda aún mucho por explicar.

Vía |

Foto 1: Flickr, Foto 2: Flickr

Consejos para que el sexo desenfrenado no termine ni con el amor ni con el deseo

Friday, April 17th, 2009

Ahora sabemos el efecto que produce la demanda del deseo sexual a toda hora tanto en el hombre como en la mujer. Y, por supuesto, el efecto negativo que esto causa en la pareja. Pero, además, hemos comentado que no hay que desesperar porque existe solución para resolver estos casos y para no perder ni el deseo ni el amor.

parejafeliz

La felicidad sexual de la pareja es posible y también es posible llegar a un equilibrio en las relaciones sexuales de la pareja. Si bien el tema es delicado, porque estamos hablando de dos necesidades diferentes (el hombre que desea sexo todo el tiempo y la mujer que no), no es un tema imposible de resolver cuando entre los miembros de la pareja existe el amor.

Acerca de los hombres, decíamos que no son todos iguales. Algunos hombres tienen esta necesidad en forma permanente y viven la relación sexual como una descarga física de energía. Pero otros hombres sienten esta necesidad como una forma de demostrarle su amor a la pareja, es un modo de expresarlo ya que les es difícil expresarlo con palabras.

Acerca de las mujeres, que en los comienzos se sienten halagadas por tanta demostración de deseo, comentamos que a la larga esta situación juega en contra y se terminan sintiendo angustiadas, piensan que ellas no son capaces de cubrir las necesidades sexuales del compañero y, finalmente, terminan por pensar que lo mejor que podrían hacer es un “mayor esfuerzo”.

parejafeliz2

Sólo el hecho de pensar en “hacer un esfuerzo” ya es un error. El amor tiene que ser fuente de deseo y de placer pero jamás fuente de esfuerzos. Este concepto es equivocado y conviene desterrarlo de la cabeza a tiempo para poder hallar la solución más adecuada para los dos.

La solución no reside en “esforzarse” bajo ningún punto de vista. En la medida en la que no podemos hablar de la existencia de una “equivocación” dado que no existe una “normalidad” en lo que se refiere a relaciones sexuales (cada pareja es un mundo diferente), la única solución reside en escuchar cuáles son las necesidades del otro.

El diálogo es esencial para poder saber qué y cómo siente el otro. “No estoy del todo segura de que tu deseo esté enfocado en mí”, “me siento demasiado exigida”, “ni siquiera me das tiempo a que te desee” o “lo que yo te doy no te basta” son frases muy típicas que los sexólogos están acostumbrados a escuchar en las primeras citas. Con estas palabras, el hombre se sentirá más tranquilo y hasta, quizás, se anime a hablar él de su propio deseo sexual y de sus pulsiones.

parejafeliz3

Algunos sexólogos utilizan el método de ofrecerles hacer un trato en el que una semana cada uno sea el que maneja los impulsos. Pero, no siempre este método da resultado porque todo depende de cada pareja en particular y no de cada pareja en general. En cuestiones de amor y de sexo no es bueno generalizar.

¿Qué es lo mejor que podemos hacer, entonces? ¡Ser nosotros mismos! Ser libres de dar rienda suelta al sentimiento y a la pasión, que desencadena en el acto sexual, pero escuchándose mutuamente e intentando encontrar el ritmo que sea el adecuado para ambos.

Es una etapa algo difícil pero necesaria para que la pareja pueda lograr entenderse. Se trata de entender el propio deseo al mismo tiempo que se intenta entender el deseo de la otra parte. De ese modo, hallaremos un punto de equilibrio en el que los dos miembros de la pareja hallarán la felicidad anhelada y las relaciones sexuales serán exitosas para los dos. 

 

Fotos: Flickr

¿Tanto sexo mata al amor?

Thursday, April 16th, 2009

Veníamos hablando acerca de tener sexo a toda hora. Esta bien puede ser una de las causas por las cuales se apaga la llama del deseo. Ahora, nos preguntamos si el sexo en demasía puede ser capaz de terminar con el amor.

parejacama

Generalmente, son las mujeres las que se quejan cuando hay, por parte del hombre, una demanda sexual excesiva que no les da tregua. Convivir con alguien desesperado por tener sexo contínuamente no siempre es fácil.

parejacama2

Al verse obligada a responder a una demanda tan incesante, la mujer no tendrá ni tiempo ni lugar para armar el ambiente erótico que alimentaría su líbido. En estos casos, la sexualidad no es vivida como la posibilidad de tener un encuentro placentero e íntimo si no como un suplicio cotidiano.

Los verdaderos “sexópatas” siempre tendrán ganas. Ya sea por las mañanas, y varias veces, como por las tardes y por las noches. En este tipo de circunstancias, se produce una confusión de géneros. La sexualidad no es vivida de idéntico modo por las dos partes. No está demás reiterar, para aquellos que parecen haberlo olvidado, que los hombres y las mujeres son diferentes.

parejacama3

Para algunos hombres el sexo parece ser sólo un medio, del que disponen, para descargar sus tensiones físicas. En la afán de la pulsión, desplegarán con fuerza todas sus energías en el acto sexual. Esa clase de hombres necesitará tener relaciones con mucha frecuencia para poder sentirse bien con el propio cuerpo.

En cambio, para otros hombres, el sexo es algo muy diferente. Es la manera de demostrar su amor. Como una prueba de amor cuando faltan las palabras. El acto sexual les permite crear un vínculo mejor. Estos  hombres despliegan toda su ternura durante la relación amorosa. Además, les gusta dejarse llevar por palabras de amor y de deseo. Seguramente, estos hombres son capaces de demostrar, durante la relación, todo aquello que no son capaces de expresar con palabras. 

Cuando la necesidad imperiosa de hacer el amor no es compartida, la mujer puede sentirse superada por la exigencia y la llama del deseo se extingue. Pero, cuando hacer el amor es un placer compartido tanto el sentimiento como el deseo perdurarán.

Vía | Doctissimo

Foto 1: Flickr, Foto 2: Flickr, Foto 3: Flickr

¿Mucho sexo apaga la llama del deseo?

Wednesday, April 15th, 2009

Cuando no hay regularidad en la frecuencia de las relaciones y uno de los miembros de la pareja comienza a sentir que está viviendo con “sexópata”, las relaciones comienzan a aburrir, cansar o disgustar. La pareja se desgasta y se termina por acabar el deseo. Por supuesto, esto se puede revertir.

graffitisexo

Según opiniones de la sexóloga Catherine Solano, el exceso de sexo no es, precisamente, el signo de estar llevando una vida sexual relajada.

sinsexo

“No podemos hablar de normalidad en temas sexuales”.- precisa la sexóloga. Para cada pareja existe una normalidad diferente. A Pedro 38 años, en pareja desde hace 5 años, le encanta hacer el amor todos los días. Para Luisa, 33 años, y casada desde hace 8 años, con tener relaciones 3 veces a la semana es suficiente. Para algunos, el sexo es una necesidad imperiosa y lo necesitan mañana tarde y noche pero, para otros, es suficiente con tener sexo 3 veces al mes.

Se han hecho diversos estudios tratando de establecer un término medio. Algunos de esos estudios revelaron que las parejas tienen, en términos medios, 120 relaciones sexuales por año. Esto sería equivalente a más de 2 veces por semana. 

sinsexo2

Sin embargo, según explican los sexólogos, debemos pensar más en mantener una vida sexual satisfactoria y distendida en lugar de pensar tanto en la frecuencia con la que haremos o no el amorCuando el ritmo les gusta a ambos miembros de la pareja, y cuando los encuentros son fuente de placer y de intimidad, eso es lo apropiado.

Tener sexo y sentirnos felices, más allá de si nuestra frecuencia difiere o no de lo que diga la gente. Tener sexo y ser felices; esa es la clave.

Vía | Doctissimo

Foto 1: Flickr, Foto 2 y 3: Flickr