Deberes sexuales: Conoce tu propio cuerpo
En SeresSexuales.com te contamos un secreto guardado a voces pero que pocas mujeres llevan a la práctica, quedaros con esta frase “Para disfrutar del sexo en pareja, aprende a conocer tu cuerpo”
A pesar de que los años han pasado y se supone que la mujer está mucho más liberada, los tabúes sexuales se siguen manteniendo y en raras ocasiones escucharás a una mujer diciendo que se ha masturbado. Muchas pierden la virginidad sin haber descubierto su cuerpo por sí mismas, no saben lo que es un orgasmo y tienen el sexo idealizado.
Hombres y mujeres tienen formas muy diferentes de disfrutar del sexo: hormonas diferentes, cuerpos distintos, ritmos distintos. A pesar de que los hombres tienen gran cantidad de zonas erógenas, pocas veces son estimulados más allá de su pene y rara vez lo piden, muchas creen que son felices con las felaciones y el coito de todas las formas posibles ¿Será verdad o es mentira?
En cambio, la mujer necesita mayor tiempo para alcanzar la “excitación perfecta” para mantener una relación sexual satisfactoria. A veces, intentamos acelerar nuestro propio organismo para que no tengan que esperarnos o pretendemos no darles más “trabajo”, pero nos olvidamos de lo más importante: disfrutar.
A lo largo de mi vida sexual acabé comprendiendo que un hombre prefiere esperar un poco más y que le enseñes a acariciarte y tocarte antes de que te quedes a medias por culpa de no estar lo suficientemente excitada porque, queridas mías, hay diferencia en tener sexo excitada, a muy excitada, a acabar suplicándolo…
Aquí viene la gran cuestión y la más importante ¿Conoces lo suficientemente bien tu cuerpo como para saber qué es lo que te gusta y cómo te gusta?, ¿Cuántas zonas erógenas conoces de tu propio cuerpo?
Esos son los deberes que tendríamos que haber hecho todas hace años, lo mejor es que nunca es tarde para descubrir de qué forma te gusta que te toquen. Coge un espejo y mírate, observa la forma de tus labios, tu clítoris, tu vagina, tócate y sorpréndete con un olor que es exclusivamente tuyo, saboréate y juega contigo misma. Pero no olvides que tienes mucho más cuerpo, acaríciate por los muslos, el ombligo, los pezones, el pecho… Combina las texturas, juega con el hielo y las plumas, prueba con algo más rudo.. No pienses y sólo actúa. Déjate llevar y conoce aspectos de ti misma que hasta ahora podían serte desconocidos.
Si tú conoces tu cuerpo no sólo disfrutarás muchísimo más de cada relación sexual que tengas, si no que las personas que compartan contigo esos momentos gozarán como nunca!
Para las que sois solteras, si conoces tu cuerpo no necesitarás de nadie para disfrutar y para aquellas que tenéis pareja, nada más divertido que enseñarles todo lo que habéis aprendido de tu cuerpo.
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