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¿La práctica de ejercicio con bicicleta podría provocar una disfunción sexual?


Sin duda, una de las mayores cuestiones dentro de la sexualidad, que asustan y preocupan a los hombres (sin considerar el complejo que puedan tener algunos con el tamaño de su pene), son las diferentes disfunciones sexuales que se puedan presentar a lo largo de su vida.

Sabemos que una disfunción sexual (mayormente, la eréctil en el hombre), es aquella que impediría que el pene consiguiera totalmente ponerse erecto, para así poder realizar satisfactoriamente la penetración.

Pero, si bien en un futuro muy próximo nos ocuparemos de este tema (una cuestión que, a pesar de llegar a ser verdaderamente preocupante para el hombre, ya a día de hoy poseen una gran cantidad de soluciones), hoy nos hacemos eco de un reciente estudio, llevado por a cabo por Irwin Goldstein y su equipo, del Centro de Medicina Sexual de San Diego.

En él, se ha hallado que la práctica de ejercicio con bicicleta, a pesar de que nos ayuden a quemar muchas calorías, podría provocar riesgo de entumecimiento, de dolor en los propios genitales masculinos en sí, y la aparición de cierta disfunción eréctil.

La cuestión, es que un ciclista podría ver afectado un área situada entre el escroto y el ano, lugar por donde pasan los nervios y las arterias del pene.

Y es que, la presión a la hora de practicar ciclismo, podría dañar y hacer presión en esta misma parte. Incluso un hombre joven puede perder la capacidad de alcanzar una erección, dice Goldstein, que inició una operación que restaura flujo de la sangre y potencia sexual en el 65%-75% de los casos.

Pero la solución, debes estar tranquilo si te apasiona o te gusta la práctica de ejercicio a través de la bicicleta, no es bajarte del sillín y no verla nunca más. El doctor Goldstein recomienda a los hombres que se sienten verticalmente, y que sustituyan la tradicional silla de montar por un asiento que re-distribuya el peso del hombre.

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Vía | WebMD

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Last nite


Y ahí estás, en mitad de la discoteca, acodado en la barra, porque los auténticos machos como tú no bailan, oteando el horizonte esperando ver alguna joven gacela grácil y esbelta a la que hincar el diente. Guapo. Ladrón, que eres un ladrón.

Entre gintónic y gintónic, miradas de complicidad con el resto de amigotes de tu manada, codazos seguidos de indicaciones con la cabecita (probablemente, para lo único que la uses) que quieren decir “mira, Manolo, mira qué tetas… con eso me terminaba de criar”, van pasando las horas, alegrándote el párpado, exhibiendo tu fantástica capacidad de ingerir alcohol sabiendo lo mucho que las impresiona. Si es que eres un súpermacho, canalla. Que las tienes loquitas a todas.

Realizas un alarde bailarín, golpeando el suelo ligeramente con el tacón de tu zapato. Ni Travolta en su mejor época, vamos. Si es que lo tienes todo. Raro es que no haya alguna que esté a puntito de lanzarse a tu cuello, presa de una pasión desenfrenada. Eres único y lo sabes. El último gran hombre.

Los gintónic siguen cayendo uno tras otro inexorablemente. Tu mirada se va entornando, las nubes empañan tu vista, el humo llena tus ojos. Bizqueas, luego eres sexy. Ahora, sí. Ni James Dean en su mejor época resultó tan duro y a la vez tan tierno como tú.

Aquí viene una incauta. Se acerca hacia ti, con paso inseguro. Normal. Las intimidas. Camina con la cabeza baja, evitando tu mirada hipnótica. Se sitúa a tu lado, apoyada en la barra. El contacto es inminente. Nada es casual, la barra es muy grande pero ella se ha situado justo a tu lado. Ésta cae.

La grácil gacela pide su copa y se va. Ha conseguido resistirse a tus encantos. Le ha costado, eso sí.

La noche termina y abandonas el local junto con tus compañeros de manada. Salís igual que habéis entrado. Bueno, con unos cuántos gintónics más en el cuerpo. Como todas las noches.

¿No crees que va siendo hora de cambiar de estrategia? Claro que no. John Wayne nunca lo haría. Es verdad, qué cosas tengo

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El beso, con lengua por favor


Tras un interesante estudio realizado a 1.041 estudiantes de la Universidad de Albany, EEUU por Susan Hughes, Marissa A. Harrison y Gordon G. Gallup Jr., hemos descubierto que muchos de estos jóvenes universitarios se han sentido atraídos por alguien tras haberlo besado la primera vez, cuando antes ni siquiera les llamaba la atención.

Así podemos llegar a la conclusión de que el beso romántico, sobre todo el primero, es un paso clave para el establecimiento y continuidad de una relación.

Beso con lengua

Entre los encuestados había un poco de todo: desde los que nunca habían tenido este tipo de contacto, y los que habían besado al menos a unas 20 parejas. Con ello se intentó, por supuesto, conseguir una visión lo más realista posible de las preferencias técnico-bucales de los jóvenes y las diferencias existentes entre los dos sexos.

Así, por ejemplo, encontramos que para los hombres el beso suele tener un motivo, como el de conseguir algún favor sexual o llegar a una reconciliación. En cambio, para las mujeres es una forma de supervisar su relación y saber, cada día, si ha habido algún cambio en ella.

Aquí te dejamos algunas interesantes conclusiones a las que han llegado tras esta curiosa investigación:

-Preguntados sobre si practicarían el sexo sin besarse: el 50 % de los hombres y el 10% de las mujeres dijeron que no, con lo cual la diferencia es muy grande.

- En cuanto a la importancia de besarse antes, durante y después del acto sexual: el resultado ha sido que según avanza el encuentro sexual es menos importante besarse. Eso si, en todo momento es más significativo para las mujeres.

- Sobre lo valioso que pueden ser los besos al comienzo de una relación, encontramos, una vez más, que ellas les dan más valor que ellos.

- Hablando de si les gustan o no los besos muy húmedos y en los que la lengua entra profundamente, son ellos los que más húmedos y profundos los prefieren. Eso sí, tanto unos como otras prefieren este tipo de besos con quien mantengan una relación de cierta estabilidad. La única diferencia entre ambos sexos es que los hombres si que prefieren que exista más contacto entre las lenguas en las relaciones recién estrenadas.

- Sobre qué es lo que hace que los hombres prefieran más lengua y saliva en los contactos entre bocas, comentan estos investigadores que la psicología evolutiva sugiere que el acto de besar proporciona información valiosa sobre la calidad del otro como pareja. Parece ser que los hombres no se encuentran muy dotados en cuanto a lo de ser “catadores” de saliva, así que necesitan gran cantidad de ésta para llegar a una conclusión sobre su “contrincante”.

- Respecto a si tendrían sexo con alguien que besara mal, muchos dudaron. Como resultado final encontramos que son las mujeres las que están menos dispuestas a tener sexo en estas pobres condiciones.

Otros datos significativos son que a ellos les atrae más que la cara de la mujer sea atractiva, mientras que ellas se fijan en sus dientes; y que el 59% de los hombres y el 66% de las mujeres opinan que un mal beso puede acabar con un proyecto de romance.

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Caricias húmedas y lentas


Sin duda alguna, la lengua es una de esas partes del cuerpo que se caracterizan por ser la más provocativa de todas, siendo muy adaptable e incluso pudiéndose usar de distintos modos.

Así, de esta forma, puedes tocar intermitentemente los pezones de tu amante, maximizar el contacto con sus genitales, o aplicarla con suavidad y dureza alternativamente en la entrada de la vagina, mientras disfrutas del placer propio que está sintiendo tu pareja.

Aumenta, como se ha dicho, el placer hasta casi llegar al éxtasis, provocando sentimientos y emociones muy difíciles de tener en otros momentos.

Una de las mejores tácticas, podría ser lo que el autor Alex Comfort recomienda como “el baño de lengua”, a través de la que lames todo el cuerpo de tu amante con movimientos lentos, largos, y amplios con la lengua.

Otra buena forma podría ser explorar el cuerpo de nuestro amante con la lengua, pues, por ejemplo, lamer la oreha puede llevar al éxtasis, mientras que lamer la piel tras la rodilla llevará a la sorpresa.

Un truco: una forma de provocar sensaciones exquisitas sería lamiendo el cuerpo de nuestro amaste, especialmente las zonas erógenas y soplando después la piel mojada.

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lomejordelasemana1.jpgComo sabéis este blog es uno más de la red de blogs temáticos BlogsFarm, donde encontraréis revistas temáticas gratuitas de coches, cine, videojuegos, televisión, finanzas, fotografia, prensa del corazon

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